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Deportes y recreación

Pesca: Temporada de pejerrey

*Por Gonzalo Castagnola

Otro invierno se aproxima y los amantes de la pesca del pejerrey renovamos la ilusión, desempolvamos los equipos, acomodamos boyas, anzuelos, cañas, reeles y armamos el bolso llenos de las mejores expectativas para una nueva temporada, que siempre va a ser la mejor.

El agua está limpia, la altura del río es óptima, ya está haciendo frío. El optimismo invade nuestros pensamientos y renueva la esperanza de sacar uno más grande que el año pasado: ese pejerrey que será el actor principal de nuestra historia, donde quizás la excitación del recuerdo haga que agrandemos tal vez apenas el largo y peso de ese Flecha de Plata o Gran Paraná que tanto nos apasiona.

San Pedro reúne muchas características que hacen un sitio ideal para la pesca del pejerrey. Bancos de arenas y extensos juncales son el ambiente ideal para que este pez pueda cumplir con el objetivo de su visita anual, el desove.

La fuerte correntada y los grandes remansos hacen que la lucha entre el pez y el pescador sea aún mucho más fuerte. Este pez de tamaño mediano se hace más grande entre la correntada del Paraná haciendo que la pelea se haga más entretenida.

Los equipos ideales para esta especie son cañas de 4 a 4,5 metros de largo. Por lo general, son cañas telescópicas que nos facilitarán el traslado. Se buscan cañas y reeles de muy poco peso: al ser una pesca de caña en mano, el pejerrey se caracteriza por piques de corridas rápidas que si no estamos atentos no podremos cumplir el objetivo de capturarlo.

Las líneas, por lo general, se arman con tres boyas más un puntero (usualmente de mayor tamaño y peso), que usaremos para lanzar y utilizar como guía de las boyas restantes. La profundidad de los anzuelos suele varían entre los 40 cm hasta la superficie. Mientras más fría este el agua, más arriba suelen comer.

Los colores de las boyas hoy son muy variados, y la oferta comercial es cada día mayor. Un consejo: si nos toca pescar con el sol de frente el color negro ayuda bastante; para días nublados el verde limón, naranja o blanco son los de mayor visibilidad. De cualquier forma, siempre dependerá de cómo se acostumbre el ojo de cada pescador.

Las carnadas más recomendables son mojarra viva y filet de anchoa. La anchoa suele ingresar unos días antes que el pejerrey, dando el inicio de temporada. Los meses de pesca varían de mayo a fines de agosto, siendo junio y julio los meses de mayor actividad.

Una vez finalizada la temporada de Pejerrey, le damos la bienvenida a otra especie de mar que ingresa al río a cumplir la misma tarea de desove. Se trata del bagre de mar, también conocido como Mimoso o Bagre de las piedras.

Este bagre se captura sobre los canales y pozos más profundos del río Paraná, siendo también muy atractivo, ya que la correntada ayuda a que se torne más cruda la pelea. Los tamaños son variados; podemos encontrar desde los más pequeños (500 gramos) hasta los grandes bagres que llegan hasta los 10 kg.

En este caso, las líneas a utilizar son de fondo, con 1 o 2 anzuelos y una plomada de gran tamaño (150 a 300 gramos) para que puedan llegar con facilidad a los grandes pozos que pueden tener 40 a 50 metros de profundidad. La carnada que se utiliza normalmente es anchoa o calamar, y por lo general se ayuda con hilo especial de atar carnada para no perderla rápidamente.

El bagre de mar hace su ingreso en los meses de octubre y se retira finalizando noviembre. Para aquellos a los que los corre el frío del invierno es una buena opción para no esperar a las especies y calor del verano.

 

Recordá siempre cuidar el medioambiente y los recursos que San Pedro y su naturaleza te brinda.

Pescá, disfrutá y devolvé, así todos podemos disfrutar por muchos años más de los maravillosos momentos que puede darnos un día de pesca con amigos o con nuestra familia.

 

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